COACH PERSONAL

 

 

He de confesar que la idea de dedicarme profesionalmente al coaching surge en un sillón durante las sesiones de terapia Gestalt  que recibí de Jordi Soliva en Madrid. Una profunda investigación personal que, entre otras cosas, me ha hecho extraordinariamente sensible a las secuelas que dejan las separaciones de matrimonios con hijos, el dolor y su gestión.

Trabajando el sentido de la aceptación y desapego me dio la luz y el equilibrio que querría ofrecer a los demás. Cuando terminé la terapia, me matriculé en el Centro de Estudios del Coaching de Madrid.

 

Coaching

 

El coaching es una disciplina nueva que cuenta poco más de treinta años de historia y cuyo crecimiento desde entonces ha sido exponencial. Acreditada por la ICF, el coaching se enmarca dentro de las carreras de ayuda tales como la psicología o la Gestalt.

 

Trataré de resumir brevemente en qué consiste: el coach, el coaching, su proceso, sesiones, tarifas, origen … 

 

La palabra coach tiene muchos significados, es un término nuevo que se aplica en diferentes situaciones, lo que crea una cierta confusión sobre el sentido del coach y la profesión de coaching que, a su vez, carece de una definición única ya que bebe de muchas y diferentes fuentes.

 

El coaching es una herramienta que permite crecer, mejorar, transformar tu vida mediante un proceso de aprendizaje y desarrollo personal. El coach es quien te acompaña para conseguir tus objetivos y generar un cambio de mirada a partir de tus propias respuestas y conclusiones.

 

La aportación más novedosa del coaching, es el compromiso unido a la acción, pequeños pasos, observables en el día a día, que pueden generar grandes movimientos. 

 

Partiendo de un método inductivo -que se remonta a la antigua Grecia y que explico más adelante- se llegan a generar las herramientas que te permiten desafiar tus emociones bloqueantes: miedo, resignación, desconfianza, incertidumbre, rabia o tus creencias limitantes: patrones, obstáculos, pensamientos...

 

Soy de la opinión que el ser humano es como un libro al que le han arrancado sus treinta primeras páginas. El carácter, la personalidad se forja en las páginas de nuestros primeros siete años, de los que además, apenas tenemos memoria. Poderosos cimientos que van a influir en la construcción de nuestro devenir. Vivir de espalda a este misterio no hace que desaparezca. Conócete, acéptate, supérate, decía San Agustín.

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Casi sin darnos cuenta, solemos vivir en la creencia de que “no puedo cambiar”. Sin embargo lo único que deberíamos tener claro es que la vida es cambio. Todo cambia, todo se transforma. Saber aceptar este movimiento y fluir con él, es posible, pero estamos muy desamparados para poder mirarnos, cambiarnos. Pero es muy fácil cuando tienes una herramienta para ello y sabes cómo usarla, esta es justamente la labor del Coach, el camino se hace mejor acompañado.

 

 
Origen

 

Etimológicamente, el término coach significa al mismo tiempo entrenador y cochero. Viene de la ciudad Húngara de Kocs (S. XV) para nombrar un tipo de carruaje de la época. Podríamos decir que coach es el que acompaña a otra persona a realizar su camino. 

 

Para algunos, el coach surge a mediados de los años setenta, cuando un profesor de literatura y capitán del equipo de tenis de la universidad de Harvard, se dio cuenta que para un deportista el principal freno no estaba en su capacidad física o técnica sino que estaba en su mente. Viene a decir que en toda actividad humana hay dos ámbitos; el interno y el externo. El juego interior se desarrolla en la mente del jugador y se juega contra obstáculos tales como la falta de concentración, el nerviosismo, las dudas sobre si mismo. En la medida que sepas interpretar y conciliar tu juego interior con el exterior o “juego real'', aumentan considerablemente la posibilidad de ganar el partido. El juego interior descubre una verdadera base para la confianza en uno mismo, para superar todos los hábitos de nuestra mente que inhiben la excelencia en el desempeño de cualquier actividad. Se descubrió también, que proporciona algo más permanente, algo que puede contribuir significativamente a nuestros éxitos tanto dentro como fuera de la cancha.

 

Es en 1980 cuando se habla por primera vez de coaching como una nueva y poderosa disciplina pasando a ser una profesión de formación con sus credenciales específicas por la I.C.F. (International Coaching Federation). 

 

“El coaching es el eslabón perdido, como dice Leo Ravier, que bebe de diferentes fuentes, desde Sócrates, a la filosofía existencialista alemana, La psicología, incluyendo el psicoanálisis de Sigmund Freud, el humanismo de Carl Roger, la Gestalt de Frizt Perls, la psicoterapia de Albert Ellis. La aportación de otras ciencias como la cuántica, de algunas  tradiciones espirituales, y un largo etc. de autores y pensadores. Muchas y diversas fuentes pero el Coaching, no tienen una única raíz o un único origen, más allá de que haya autores que se consideren “padres de la criatura”, lo cierto es que no es posible establecer una única procedencia. Más bien parece, que en los últimos tiempos, el coaching surge de forma espontánea y simultánea en diversos lugares, fruto de un devenir que sintetiza en una nueva metodología del aprendizaje.

Del mismo modo que no tiene una raíz única tampoco tiene una única definición”. Miriam Ortiz de Zárate.

 

“El Coaching cubre el vacío existente entre lo que eres ahora y lo que deseas ser. Es una relación profesional con otra  personas que aceptará lo mejor para ti y te  guiará y te estimulará para que vayas más allá de las limitaciones que te impones a ti mismo y realices todo tu potencial”. Talane Mediner.

 

El coaching trabaja algunos aspectos que están en lo profundo de tus emociones y las gestiones que haces de ellas. Pero el coaching no es terapia.

 

Sirve para cualquier persona y cualquier momento de tu vida. Planificar, preparar, emprender, sanar, tomar decisiones, afrontar una conversación difícil o la búsqueda de un cambio personal, profesional o vital. Tú decides.

 

Sirve para conseguir tus objetivos, que están en tu mano, a tu alcance pero que por alguna razón no llegas. 

 

 

 

Coaching ontológico

 

Actualmente co-existen varias líneas de coaching que caminan paralelas:

  • La escuela norteamericana, cuyo fundador es Thomas Leonard.

  • La escuela Europea, a partir de Timothy Gallwey y Jonh Whitmore

  • La escuela ontológica, Fernando Flores, Rafael Echevarría y Julio Olalla. 

 

La corriente más conocida es la escuela norteamericana cuya metodología pragmática se enfoca en temas de emprendimientos, proyectos empresariales o liderazgo. Actualmente ha devenido a ser un coaching más humanista, que es en el que me he formado, coaching personal y ontológico que trabaja desde el autoconocimiento. En mi opinión, más amplio que el ejecutivo, pues al fin y al cabo, las empresas son personas. 

 

La ontología trata sobre la naturaleza del ser. También se relaciona con la idea del bien, lo existente, lo real, el sentido común, lo puro, la belleza. 

 

El coaching ontológico tiene como referentes a los chilenos Rafael Echeverría y Julio Olaya. Afirman que el ser humano es profunda e intrínsecamente lingüístico. La palabra crea  y transforma su realidad. Por lo tanto, en las conversaciones es donde podemos descifrar y entender cómo somos los seres humanos. La palabra es la que modula nuestra realidad, nuestros pensamientos y puede generar buena parte de esas limitaciones que nos impide ver un poco más. 

 

Como ya indiqué anteriormente, la estructura del coaching ontológico se remonta a los filósofos de la antigua Grecia. La “mayéutica socrática'' (Sócrates), método filosófico que consistía en la utilización del diálogo para llegar a la verdad. A través de preguntas conseguían que sus discípulos sacaran a la luz la verdad de un conocimiento que ya estaba en su interior. En los “Diálogos” de Platón aparece el concepto Ontológico cuando hace referencia a los dos mundos, el real y el ficticio. 

 

Esta idea es clave en el coaching ontológico; nuestra percepción de la realidad no es la realidad. No sabemos cómo son las cosas, sino cómo las interpretamos. La realidad se crea en el cerebro y el cerebro no diferencia entre lo que ve y lo que imagina. Sólo vemos lo que creemos posible.

 

Hasta aquí he intentado encerrar en pocas palabras varios conceptos filosóficos y un planteamiento profesional. Al menos, me ha ayudado a poner en orden ríos de tinta de esta corriente de la nueva espiritualidad y explicar un poco mi forma de acercamiento a dichas teorías. 

 

Mi agradecimiento a José Manuel Sánchez, Miran Ortiz y Juan Londoño, de cuya enseñanza surge este escrito.

“ DIBUJOS BREVES  #  26 ”
acuarela, tinta china / papel
25 x  17´5 cm.
2020

“ DIBUJOS BREVES  #  24 ”
acuarela, tinta china / papel
25 x  17 cm.
2020